lunes, 24 de noviembre de 2014

UNA FOTO EN EL SOUL STATION


Para cuando acabe la décima entrada,  creo que habré dejado sembrado el suelo de cadáveres y cultivado no pocos odios y rencores. Lo sé, "You gotta reap just what you sow" que diría Tampa Red...
Para entonces, ideo un relato extenso donde me pueda mover con mayor libertad, y así  poder seguir pisando charcos, donde pueda dar cabida de manera mas general a los usos y costumbres a través de personajes y personajillos que espero  puedan ser identificados facilmente por cualquier aficionado del circuito. Creedme, hay material mas que suficiente para seguir siendo incómodo, entretanto, ahí va mi sexta entrega.

Nuestra relación ha sido efímera, accidental, siempre distante, tal vez hablamos en un par de ocasiones, podríamos decir que nunca hemos tenido mucho feeling, no comparto ni sus gustos musicales ni ese afán de protagonismo que vislumbro detrás de su trabajo.

 Supongo que él  siempre me ha considerado un don nadie, un musiquillo de esos de  blues, uno de tantos... Puede que no le falte razón, imagino que no soy negro ni guiri  y encima mi acento no es caribeño ni de Chamberí, el mío delata mi procedencia del otro lado del río, al sur, un sitio sin glamour aparente donde quien más o quien menos tiene su puntillo macarra y eso, claro está, no coincide con su idea del showbiz. No se lo reprocho, él tiene estilo y yo no, desgraciadamente nadie elige donde nace.

Por mi lado nunca me fié de la gente que no mira a los ojos y si lo hace, lo hace con una mirada huidiza como  buscando una excusa para salir zumbando de allí lo antes posible, esa gente que te da la mano blandita, con aprensión, como si se pensara que al estrecharla no fuera a recuperarla nunca más. Mirada melancólica o tal vez solamente cansada tras mil duras noches de intenso periplo por bares y garitos en pos de la imagen perfecta, de la foto, del gesto o la pose, de esa cota de popularidad que da ser testigo y en parte ser cómplice de las efemérides que se producen en la escena musical de la ciudad.

Tan solo un par de encuentros en el Soul Station hace algún tiempo, guardo con fervor una foto que me hizo en plena faena, primera y última sospecho después de esto.
Encuentros casuales mientras  le veía hacer fotos en  otros locales de referencia,  una última vez en los estudios Brazil donde se suponía nos iba a realizar un vídeo y algunas fotos y que aún a día de hoy, sigo esperando ansiosamente tras nueve meses de desasosiego e intriga sin saber si fue niño o niña, que fue de aquel tan preciado material gráfico del artista.. "devuelveme el rosario de mi madre", esto es un sin vivir.

Reconozco que carezco del más mínimo talento gráfico, el estrictamente necesario supongo del que tiene cualquiera que a duras penas sabe reconocer la belleza y el talento bien sea  en un cuadro, en una foto, en un envoltorio de patatas fritas, en una escultura, una postal o incluso en la  portada de un disco. No obstante, como digo, mi talento hacia las artes gráficas es rotunda y llanamente nulo. Sería incapaz de dibujar un monigote o hacer una foto que no fuera de foto matón sin que se pensara que tengo algún trastorno psicomotor, lo que viene a ser un analfabeto gráfico que diría mi brillante amigo y sin embargo compañero Delatower.

Lo mío es algo básico y planito, me gusta o no más allá de detalles técnicos, consideraciones estilísticas o tendencias creativas. Soy un absoluto profano en lo relativo al mundo fotográfico aunque esto no me impida en modo alguno analizar determinados comportamientos que como poco, me resultan curiosos y hasta en ocasiones irritantes, esto último tratándose de mí, es bastante normal.

Aun partiendo de la base de que cada uno puede hacer de su capa un sayo y cogérsela como mejor considere, incluso teniendo en cuenta que igual estaría mas guapo calladito  me siguen sin gustar los listillos de ocasión, los traga sables de farándula castiza, las artistazas de red social que no cobran por su trabajo y lo hacen en "likes" de facebook., esos que dejan con el culo al aire a sus supuestos compañeros de profesión y van de enterados mientras papá les cubre las espaldas cuando vienen mal dadas, en resumen, mas de los mismo.

 Lo que viene a ser un gran ego en pequeño continente,  programador, fotógrafo, artista gráfico y colega de sus colegas, cosa que me parece requete bien salvo por un pequeño detalle, cuando se juega a ser profesional no basta parecerlo. El tipo tiene talento  (no sé si con mi criterio le hago un favor diciendo esto), es súper popular y súper cool, el puto número uno de la fotografía en el circuito pero entre nosotros, no le gusta el blues.., eso queridos, se nota.

Que no le guste el blues no es pecado, ni muchísimo menos, eso es obvio,  a muchos les pasa, disimulan y siguen tocando en el circuito durante años como si nada. A él le va mas el jazz y las fusiones mas sesudas, el soul de lentejuelas con cantantes histriónicas y hasta el flamenquito modernete o la música cubana , es perfectamente lícito, yo sin ir mas lejos tengo una prima en Murcia que es fan de El Barrio y nos llevamos divinamente, eso si, jamás hablamos de música, la famiglia es la famiglia...

Dejadme decir para vuestra tranquilidad que no le guardo rencor por no haber acabado el trabajo que empezó con nosotros ni por haber aceptado el encargo de una banda que toca música que en el fondo, él desprecia. Estas cosas pasan en las mejores casas, aún con el corazón destrozado por el desamor intuyo que debimos ser poco dignos de su objetivo.
No me cabe resentimiento alguno por haber privado durante años a muchísimas bandas de blues de esta ciudad de tocar en el local donde programaba,  mientras se arrimaba a las jams de blues mas concurridas y sabrosonas para hacer constar que se curraba la noche como nadie y acaparaba él solito su cota de protagonismo, es normal, hay que dar de comer al ego.

 Hoy le rindo tributo, agradecido por aquella foto que me hizo una noche cualquiera hace tiempo en el Soul Station, solo que quien hace la foto esta vez,  soy yo;


"Aún le veo entre la gente, cansado, saluda tímido con un leve movimiento de cabeza, cargado con la mochila a la espalda y la cámara en la mano, se aproxima a escena  buscando el ángulo idóneo, la luz perfecta. Paciente aguarda el instante que le pueda proporcionar el movimiento en el escenario antes de disparar...."



Yo disparo










 

 

domingo, 26 de octubre de 2014

DE LOBOS Y MUERTOS


Creo que conocí a la reencarnación de Howling Wolf  hace años. Fue en una de aquellas noches eternas, una de esas que se convocaban en el Beethoven, de las últimas noches de farra y blues en el lugar que para muchos de nosotros era referente. En la última época, el Beethoven agonizaba ya,  justo antes de que desapareciera y se llevara consigo  el chollo de cuatro y las ilusiones de muchos, perder el Beethoven fue como perder la cartera justo antes de tener que pagar la cuenta, te preguntas; ¿ahora que´?

Ñaco nos había convocado a participar en su "Blues con los colegas II" o ¿fue el III? Bueno, sea como sea. Nosotros que a la sazón acabábamos de montar la banda, estábamos que no cabíamos de gozo y satisfacción, allí en el Olimpo de los doce compases, codeándonos con la élite blusera. Esa noche fue muy importante para nosotros. De la mano del maestro teníamos la sensación de haber llegado, en realidad no sé muy bien donde pero al menos habíamos despertado la curiosidad de algunos y las torvas miradas de otros, si es que acaso se puede medir el éxito en esos términos.

Dice la leyenda  que el fantasma de Mr. Burnett se paseaba por las jams madrileñas con la ceja levantada, distante, consciente de su condición inmortal y que encandiló desde el primer momento al personal con su criterio musical y su buen hacer. Afición que por otro lado, siempre ávida de nuevas promesas y cansada del sota, caballo y rey,  no salía de su asombro cuando escuchaba algo novedoso, a alguien que se  lo sabía y lo hacía bastante mejor que la mayoría,  Blues viejo y correoso, buena dicción y fraseo negro, tocando antiguo que era bastante mas de lo que se veía por ahí. El viejo lobo había llegado a la ciudad.

Esa noche después de nuestro bolo,  hubo jam y tuve el privilegio de comprobar sus maneras y su  enorme talento musical, tras lo cual , me vi sujetando la barra pidiendo a Jose un par de copas  y hablando con él, En realidad fue mas un monólogo que otra cosa, mi curiosidad y mi admiración pudieron mas que mi recién adquirida y supuesta condición de igual,  Esa noche tenía la desenvoltura que me proporcionaba la ocasión que se nos había ofrecido y sobre todo los cuatro gin tonics que me había apretado entre pecho y espalda.

Me prodigué en  elogios y parabienes, impresionado de manera sincera, intenté establecer conversación no tanto por combatir esa absurda sensación que uno tiene cuando no se conoce a alguien y no se sabe de que hablar sino mas bien empujado por la esperanza de que se me pegara algo, en lo musical, quiero decir. Resultó inútil. Con esa portentosa habilidad que poseen los de su tierra para no descubrir mucho las cartas y no saber nunca si vienen o si van, arqueaba la ceja y asentía de tanto en tanto, imagino que mas interesado en comprobar si su copa guardaba las proporciones requeridas de un buen gin tonic que a mi esfuerzo de entablar amistad.

En general , el resultado de la noche fue positivo supongo, eso sí, en detrimento de mi  maltrecha auto estima que a esas horas y tras el monologo con la estrella, quedaba en números rojos. Aún así , inasequible al  desaliento , haciendo  un último esfuerzo de acercamiento, me ofrecí  a dejarle con mi coche en Ventas pero lo cierto es que acabé cargando  yo mismo con lo que parecía ser  un armario ropero de tres cuerpos ,donde pensé que ocultaba un cadáver y que a la postre resultó ser su  amplificador. Una vez llegamos a destino, me espetó un "nos vemos" y se perdió en la noche como un fantasma....

Dicen que el ego es como el culo, todos tenemos uno, no sé muy bien si guarda relación el tamaño de uno y del otro o si son  directamente proporcionales, la filosofía no es lo mío como queda patente. En cualquier caso, aquella noche mientras conducía de vuelta a casa tuve la amarga sensación de haber conocido  a un gran músico y a una mediocre persona. Medité largamente, (supongo que debido al efecto que los gin tonics  obraban a esas horas en mi organismo),  hacia donde se acabaría inclinando la balanza. Todos tenemos nuestras limitaciones, lo mas profundo que alcancé a concluir esa noche fue una curiosa teoría, se puede ser un perfecto estúpido y no irse de tiempo en un shuffle,


Las leyendas, anécdotas , chascarrillos,  rumores y comentarios tan comunes, de los que disfrutamos tanto por aquí  y que durante estos años me han llegado, han sido incontables, algunos de ellos no muy agradables por cierto, sería poco cortés por mi parte desvelar esas fuentes o  detalles específicos, me limitaré a exponer mi visión del personaje únicamente bajo mi propio punto de vista y fruto de mi experiencia.

Es un caso curioso, El lobo aullador  lejos de establecerse en el circuito por derecho y méritos musicales propios se ha dejado comer la tostada él solito,  granjeándose las mas diversas enemistades ( imagino que tal y como yo estoy haciendo con este blog, salvando las distancias, claro)  en la capital del reino . Transgrediendo los buenos modales y pasándose por el arco del triunfo de manera literal las mas básicas reglas de convivencia, alejándose del cariño del aficionado y consideración de  mucha gente, ha pasado de ser héroe a villano, parece haber podido mas su lado oscuro, bien por timidez, ego, inconsciencia o simplemente por estupidez.

Instalado en un "estoy encantado de haberme conocido" permanente, ha puesto en evidencia a mas de uno en plena faena  "jamsística", mientras intentaba tocar cinco instrumentos a la vez o de manera alternativa. Comentarios desafortunados , malas formas y malas modos, enfundado en su traje de lobo estepario se ha ganado un hueco de privilegio dentro de lo que yo llamo el blues salchichero de la capital,  que no tiene que ver tanto con el modo de tocar, que en su caso es irreprochable, si no mas bien a la forma de desenvolverse en general y en este negocio en particular, ese blues salchichero que será protagonista en las próximas entradas.

Reflexionemos por un momento, imagino el morbo que despierta hablar de alguien en concreto y cortarle un traje a medida sin motivo aparente, hablar por hablar del vecino sin mas motivo que el placer de hacerlo, tengo  una mala noticia, no voy por ahí.

En éste caso, la razón que me ha empujado a escribir esto, tiene que ver con la dicotomía que suscita en mí el personaje, como digo, talento, sabiduría musical y arte en contraposición a un ego superlativo, falta de tacto y  falta de educacion a partes iguales. No pocas han sido las vueltas que le he dado al tema antes de publicarlo, cosa que no hubiera hecho sin la esperanza de que de alguna manera, el mensaje llegue a destino.
En el fondo tengo la sensación de que nos estamos perdiendo algo grande, posiblemente mucho mas grande de lo que nos tienen acostumbrados algunos de esos vende motos profesionales que rulan por ahí y eso, si que de verdad me jode, el talento desgraciadamente no abunda.


 A veces veo muertos, y cuando me aburro...

Yo disparo.




sábado, 11 de octubre de 2014

CARTA A UN JOVEN BLUESMAN

Bienvenido sea, os recomiendo que echéis un ojo a este pequeño documental o mas bien reportaje sobre el circuito de blues en Madrid y si es con ojo crítico, mejor que mejor. Corto pero revelador. Yo,  que también tengo mi corazoncito, no he podido evitar que se me escapara una lagrimilla del tamaño de un garbanzo al visionarlo.

 https://www.youtube.com/watch?v=1PDfGHf3GLM,

La cosa palpita débilmente pero parece que hay esperanza. Es cierto que en relación a todos los reportajes e iniciativas  que se hacen fuera de la capital el documento resulta casi anecdótico., Tómese como ejemplo Cataluña o Catalunya como mas os guste, donde las iniciativas son numerosas , posiblemente avaladas en muchas ocasiones por la administración (la suya digo) Lo cierto es que  nos dan sopas con ondas en cuanto a propuestas culturales, bien sea por una mentalidad  mas Europea, bien sea porque son muy suyos o porque nosotros somos muy nuestros, la cosa es indiscutible, seguimos vivos, hay esperanza pero nos sacan tres cuerpos de ventaja, seamos realistas. Lejos de pretender polemizar al respecto me centraré en el documento gráfico propiamente dicho.

  En un  paseo por algunas las salas y locales mas emblemáticos de la ciudad y de la mano de dos de los grandes, el documental en resumen pretende mostrar que es lo que se  cuece  por aquí., que es el blues, como se vive y su situación actual en la ciudad, como decía, agradecido por mi parte, Bienvenida sea cualquier iniciativa que sirva para la divulgación del género.

Mas allá de las declaraciones de Tonky o de Edu,   protagonistas emblemáticos del mismo por derecho, poco tengo que decir  tanto de las manifestaciones  del personaje foráneo entrevistado, que en realidad creo que  pasaba por allí ese día,  le plantaron el micrófono delante y le pidieron que hablara en inglés que es algo que viste mucho en estas ocasiones , no veo el aporte, salvo para él mismo la verdad,  me parece bastante  poco probable que el tipo se vea en otra igual. Así como de las secuencias en el Populart que aun a riesgo de parecer un talibán poco tienen de blues para mi. ¿Qué le voy a hacer?

Ya sé que igual es hilar muy fino pero dicen que de los pequeños detalles siempre se pueden sacar grandes conclusiones, tal vez sea eso  como decía el otro, "cuando el demonio se aburre, mata moscas con el rabo". El caso es que sin pararme a considerar quien eligió a quien, si él eligió tocar blues o el blues le eligió a él, me llamaron poderosamente la atención las afirmaciones de uno de los jovenes entrevistados en el Junco , que según creo es uno de los artífices de las famosas jams de los martes en el citado local y que dejan
entrever cierto resquemor o sombra de oscura crítica hacia quienes según él mismo y según sus propias palabras, copan el circuito. Como os decía al principio, en ese mismo instante,  mi corazón dio un pequeño salto y una lágrima rodó por mi mejilla "just like a rolling stone".He decidido escribirle una carta por la ocasión que me ofrecen sus palabras;


Querido y joven amigo

Vaya por delante mi gratitud por la ocasión brindada, mi respeto y mis disculpas por desconocer tu nombre y tus circunstancias. Aún a riesgo de equivocarme, me dirijo a ti mas bien  llevado por rumores y habladurías de las que no suelo ser amigo  pero que en esta ocasión he decidido considerar.

Cómo te decía y antes de atribuirte culpa o reproche alguno, tus declaraciones me proporcionan la inestimable ocasión  para poner de manifiesto una lamentable situación de la que muchos hablan pero que nadie denuncia.

 El disparo no es para ti en concreto mi querido amigo o al menos no los es si no eres cómplice de tan lamentable situación,  mi disparo va  directamente a todos aquellos que sí me consta lo son , a los que conozco personalmente y hasta a  los que he sufrido. No será necesario citar nombres, es obvio que ellos saben quienes son y lo que es mas importante, todos sabemos quienes son ,basta leer entre líneas...Tan solo me tomo la libertad de usar tus declaraciones para denunciar una práctica que empieza a ser bastante habitual. Tocar gratis, sí, como lo oyes,  increíble ¿verdad?. 
Hacer bolos tirando los precios, por las copas o directamente por la cara. A estas alturas ya sabrás lo mala que es la gente, lo aficionada que es a ese deporte tan nuestro del despelleje y del comadreo castizo, por no ponernos teológicos y hablar de ese pecado que hemos convertido en virtud en este país y que es la envidia.

Sea como sea, el caso es que se oye en los mentideros de la capital que las jams de los martes en El Junco se hacen gratis o se acercan a serlo.Vaya, que los músicos no cobran o tiran los precios para hacerlas .Yo personalmente no lo creo, no me creo que alguien en su sano juicio pretenda estar a la altura de gente profesional sin serlo,  No puedo creer que alguien atente contra las mas fundamentales reglas del mercado tirando los precios, aún viviendo la situación que vivimos y perjudique gravemente a profesionales que sí dependen de la música para vivir, al tiempo que aspira  a batirse el cobre con ellos.
Porque si alguien que toca gratis  se queja de que los demás copan el circuito yo le recomendaría que cogiera el teléfono y avalado por su arte, sus años y trayectoria se buscara la vida de la manera mas limpia y honesta posible. Aunque bien mirado , si la única opción que le queda es tocar gratis, tal vez es que simplemente no tiene talento,  mejor  le recomendaría que desenchufara la guitarra y se fuera a su casa. por el bien de todos.

 Si  muy a mi pesar fuera así, si esas jams supusieran coste cero a la  sala, quiero pensar que la situación en tu caso es mas fruto de la candidez y de la inexperiencia que de ninguna otra cosa. Pareces un chico inteligente y preparado, me atrevería a decir que incluso con valores , seguro que no eres uno de esos sopla gaitas que llevan décadas, comiendo orejas y vendiendo motos, intentando asomar la cabeza sin ningún éxito y  que se pasean por los garitos pegando abrazos y haciendo competencia desleal a los compañeros al mismo tiempo.

Apuesto a que tú no haces una jam un sábado por la mañana por una hamburguesa y un tercio y encima te crees importante, ni anuncias en facebook  tus giras multitudinarias por la Alcarria mientras le metes la mano en el bolsillo a tus propios colegas cuando están distraídos.
Estoy convencido de que crees que hay que dignificar el arte, y éste en concreto, que anda tan maltrecho y renqueante incluso mas. En el fondo sabes que el reconocimiento, el éxito y el prestigio solamente pueden ser fruto del trabajo y de la dedicación, del buen hacer y del amor por esta música mas allá de los egos y de los cuchicheos de patio de vecinas, tienes pinta de ser un tipo preparado, seguro que tú también piensas que el fin no justifica los medios.

Me despido, espero tener la ocasión de poder departir contigo en algún momento, en algún garito, alguna noche de éstas, estoy seguro que llegaríamos a un acuerdo, a otros lo único que puedo decirles es 

Yo disparo










jueves, 2 de octubre de 2014

UN BLUES EN EL CENTRAL



Por la urgencia de los acontecimientos, me he visto en la obligación de alterar el orden de entradas que tenía previsto  publicar, todo se andará…
Gracias por las sugerencias, opiniones y críticas en relación a las anteriores entradas. Pongo a vuestra disposicion mi cuenta de correo ablueswithagun@gmail.com donde podeís aportar ideas, proponer temas, ponerme a parir, amenazarme o cualquier otra cosa que os haga felices, seguiremos disparando..

 Oigo que  el Café Central corre el peligro de irse al carajo,  bueno o  al menos  eso  se  oye  y se comenta  en la Villa y Corte. Según parece, entre el famoso incremento de los tipos de IVA, la crisis, movidas con los horarios,  presiones municipales y la finalización del contrato del alquiler del local, tiene toda la pinta de que el  prestigioso café dormirá el sueño de los justos y que acabará convirtiéndose  en un “todo a cien”,  un locutorio o tal vez un restaurante de comida rápida a no tardar mucho. Carezco de datos concretos pero tanto si se trata de falta de pericia empresarial como  si se debe  a los motivos anteriores, el Café Central parece estar listo de papeles. 

Una victoria más de nuestro querido, sin duda  legítimo y refrendado  equipo municipal  que lejos de fomentar y apoyar  el cotarro  decidió lanzarse hace años  a esa tan española y sagrada cruzada de elevar la cultura de esta ciudad al nivel  de  Burkina  Faso. Cerrando garitos, multando a salas, y aplicando ordenanzas dignas del III Reich alemán. Siempre más interesado en recaudar  fondos y llenar sus arcas que a dar cabida a las inquietudes de la gente, aunque  tratándose de este país,  como digo, no me extraña lo más mínimo, ya sabéis lo que diría mi abuela…

Vaya por delante  que lamentaría sinceramente que el Central desapareciera. Tanto como  lamentaría que se cerrara cualquier otro club de los que programan música en directo.  Es cierto que nunca he sido un enamorado  ni del Central  ni de sus políticas de contratación, obviamente se trata de  un club de categoría reconocida a nivel internacional, el top de la gama de los clubs de  jazz  y yo, que no soy de Carabanchel por escasos doscientos metros, nunca disfruté demasiado de ese aire de distincion  que allí se respira.

  Por otro lado, el Central ha dado escasa cabida al Blues, que digo yo que también es de Dios. Pocos son los elegidos entre los músicos de blues locales que han disfrutado del privilegio de tocar allí. Vaya usted a saber.. Siempre me dio la sensación de que sea quien sea el que programe (ni lo conozco, ni me interesa) es obvio que debe tener ese trauma que tienen algunos talibanes y pijos musicales que  consideran al Blues como un género menor, o eso o  simplemente es de los que piensan  que no hay glamur en un blues, “hay gente pa tó”, que diría el otro.

Aún  así, y  cumpliendo con el propósito de éste blog, lanzado cual kamikaze empapado de sake  me vais a perdonar la licencia de incomodar y reflexionar “a calzón quitao”.Que conste que yo también firmo manifiestos a favor de la cultura y toda esa mierda que no suele servir para casi nada  salvo para aparentar ser súper guay, seguir yendo cada uno a lo suyo , con  ese punto de postureo tan castizo y que tan cachondo nos pone.  Firma que por otro lado no sirve de nada si no va acompañada  de una reflexión  en busca de respuestas y en consecuencia, de posibles soluciones.

Es obvio que cada uno puede firmar lo que le de la gana,  faltaría mas....incluso sin leerlo. Solo que si de verdad queremos cambiar las cosas, si de verdad nos preocupa la cultura, empecemos por nosotros mismos, la cultura hay que pagarla. Así están las cosas.Se acabó el rollito de oír música en directo por la cara y quejándose del precio de las copas. Para que las salas sigan adelante y los músicos sobrevivan hay que aflojar amigos, hay que reclamar cultura consumiéndola, solo así se puede exigir cultura de calidad, solo así se puede distinguir el polvo de la paja.
De nada vale firmar un manifiesto si te infartas cuando tienes que pagar por oír un Blues, si, aunque sea en el Café Central.


Yo disparo

 

 









miércoles, 24 de septiembre de 2014

2.- GATO POR LIEBRE



Mi abuela que en paz descanse y Dios tenga en su gloria era una madrileña de esas de antes de la guerra, curtida en los tiempos del  hambre y de la fatiga, de la necesidad  más fundamental,  Imagino que la vida entonces en este Madrid no era precisamente cómoda ni fácil, como tampoco lo es  ahora, si no espabilabas te comían por las patas. La mujer no hablaba mucho pero el disparo era certero cuando lo hacía, enemiga acérrima de los circunloquios o de cualquier  retórica académica,  tenía la fea costumbre de llamar a las cosas por su nombre, así , economizaba en tiempo y esfuerzo  y daba a conocer su opinión de manera rápida y diáfana un "vaya usted a la mierda" era justo eso, ni mas ni menos.
 Usaba los refranes con destreza y fluidez como práctica alternativa a cualquier  forma de expresión erudita, sabiduría popular decía, (en realidad era mas un "los refranes que verdaderos son...")  se marcaba un “dime de que presumes y te diré de qué careces” , un “lo poco gusta, lo mucho cansa” o un popular "cuando seas padre comerás huevo" así,  sentaba cátedra  y abortaba cualquier conato de rebelión.,mi favorita entre el amplio catálogo que se gastaba era  sin duda “tenemos lo que nos merecemos ", me encanta la frase, lo siento.  creo que es la que mejor se ajusta a los tiempos que vivimos en lo económico, político y social, en  lo cotidiano, en fin, vamos al turrón.

 Viendo el panorama  en el circuito de blues  no puedo evitar  que se me venga a la cabeza un “vaya usted a la mierda”  cuando  compruebo con incredulidad  la afluencia  de músicos extranjeros , traídos allende  los mares, sacados directamente del geriátrico o con vacaciones de sus “Part-time jobs “ cotidianos a dar el salto al estrellato garitero madrileño y servir de excusa para copar el circuito y hacer el agosto en festivales y eventos varios,  como decía mi abuela, “lo poco gusta, lo mucho cansa”,  supongo que lo llaman libre mercado ahora, en tiempos de mi abuela lo llamaban "dar gato por liebre", creo.

Ojo,  no tengo nada en contra de los geriátricos  y mucho menos de los músicos de blues de tercera que con frecuencia nos visitan, que también tendrán que comer, digo yo…Es un primor y da gusto verles la cara de felicidad cuando ven el percal que nos gastamos por aquí, joder, somos los putos amos a la hora de venerar lo de fuera, lo exótico tiene para nosotros un valor intrínseco, una mierda de fuera huele mucho mejor que una de aquí, donde va a parar...pero siguiendo mi línea genéalogica  lo cierto es que una mierda es una mierda aquí y en Madagascar.

Tampoco tengo nada  en contra de armonicístas serbios, guitarristas ingleses,  mejicanos, suizos, holandeses, pianistas alemanes, franceses, suecos, finlandeses o  de las Islas Azores (portugueses por ende), incluyendo a algún bluesman de Idaho, que digo yo que cojones de tradición blusera hay allí, de hecho no sé ni donde queda eso y mucho menos el gentilicio de los naturales de allí, en fin, a lo que iba,  músicos de diversas procedencias que son convocados a enriquecer permanentemente las noches bluseras madrileñas,  huelga decir que sería muy desconsiderado olvidar y no desearles lo mejor a esas  glorias  pretéritas de serie b  con un pie en tierra y el otro pidiendo paso que suelen provocar la admiración del aficionado local.

En serio, somos la polla señores, en vez de exportar lo nuestro, venderlo y dar cabida al talento de aquí, que es mucho y variado  nos dedicamos a mirarnos el culo y tragar con cualquier cosita que nos planten delante y asentir con la cabeza, eso en condiciones normales porque si el prenda de turno que nos hace el honor de visitarnos resulta ser de raza negra, lo que viene a ser negro vaya, ya te cagas lorito.
Mi admiración más sincera y mi respeto más absoluto  a todos esos compañeros que hacen posible y espero que rentable tamaña empresa  y que sin duda  han debido encontrar el dorado blusero, no es ironía aunque lo parezca, entiendo que el hecho de traer gente de fuera debe suponer un calvario de dificultades y contratiempos, entiendo que hay que comer y buscarse la vida pero con un mínimo de calidad, como diría el otro; " he visto cosas que jamás creeríais...".
Confieso que carezco del mas básico talento para el showbiz y a día de hoy constituye un verdadero misterio comparable a "Las Caras de Bélmez" o "Los Secretos de Fátima"   como queda el balance  financiero al finalizar  la campaña, como mi abuela diría, “los pollos no maman ” pero eso es ir demasiado lejos en mi reflexión y sería harina de otro costal….y otra entrada en el blog claro está.

Como músico y aficionado desearía  ver blues de calidad en mi ciudad y que la cosa tuviera rigor, un variadito mire usted, no vale cualquier cosita señores, ni para los de aquí ni mucho menos para lo que nos venden de fuera aunque sea negro y  tenga acento  del south side en el mejor de los casos. Me resisto todavía  al hecho incontestable de vivir en el país en el que vivo (creo que seguiré haciéndolo por tocar los cojones mas que nada) donde se admira y venera la mediocridad, donde impera a sus anchas la picaresca más refinada, en eso si que somos la ostia, los mejores, de Madrid al cielo.

¿Todo lo que viene es tan mediocre como parezco plantear,? pues obviamente no,  hay honrosas excepciones y gente con criterio que hace el esfuerzo encomiable de dar cabida a cosas de calidad y de manera profesional  pero es habitual  meter en el avión a algún despistado que tocó con “noséquien”  en “noséqueaño” se le pone a rular de inmediato  a ritmo de shuffle sin el mas mínimo pudor, tres noches estelares en La Coquette, un par de días "on the road" por La Mancha y a casita que llueve.

Espero que nadie se me ofenda, y que sepa en que lado está y el trabajo que hace, si es el de los que trabaja de manera profesional y con criterio o por el contrario es de los que persisten en los usos y formas mas cutres y salchicheros, nada personal  amigos, os quiero igual y si alguien se siente aludido...¿qué vamos a hacer?, como diría mi abuela, "mas se perdió en Cuba".

 

Yo disparo